Cada vez son más las ciudades de España en las que queda establecida la zona de estacionamiento regulado. Aparcar en las calles se ha convertido en toda una “gyncana” a la hora de saber qué sitio es el adecuado, qué condiciones prevalecen y en caso de no cumplirlas cómo actuar.
En caso de viajar a una ciudad como Madrid, las principales claves que hay que saber son que se cuenta con dos tipos de plazas:
- Plazas Azules – Estacionamiento que suele estar dedicado preferentemente a visitantes con duración de 2 horas de máximo.
- Plazas Verdes – Estacionamiento dedicado prioritariamente a residentes aunque también puede ser utilizado por visitantes, con plazo de 1 hora como máximo.
Para no ser sancionado en ninguna de las dos plazas deberás sacar un ticket desde los parquímetros con el color equivalente a cada plaza y con la tarifa.
¡Ups!, ha pasado el tiempo del ticket, tranquilo no serás sancionado si en el transcurso de una hora pagas 3€ de comisión, en caso contrario o de no haber puesto ticket, nos tememos que tendrás multa de entre 60€ y 90€.
En caso de ser de Madrid y no tener plaza de garaje, tienes la posibilidad de obtener el dispositivo de residente SER, que te permite comprarlo de forma mensual y anual (2,05€ o 24,60€). Colocándolo en el parabrisas del coche te permite despreocuparte de las posibles sanciones de aparcamiento cerca de casa. Para optar a estos distintivos puedes hacerlo a través del Ayuntamiento de Madrid con una cita previa.
En tu ciudad, qué tipo de tarifas tenéis, qué opinas de este sistema, ¿has tenido alguna incidencia con estas regulaciones?. Cuéntanoslo!
Foto por photoAtlas








