Esta pieza, inventada por el ingeniero alemán Robert Bosch hace 30 años, y con una denominación un tanto “sideral”, no es otra cosa que un sensor que mide la cantidad de oxígeno contenido en los gases del tubo de escape.
Ubicación
Se sitúa en el tubo de escape de los coches con motor de combustión interna antes del catalizador.
Funcionamiento
Funciona por comparación. Comparando 2 gases nos dice cuál de ellos tiene mayor concentración de oxigeno y en qué proporción. Hace un análisis asegurando que el catalizador se encuentra en su máxima eficiencia.
Efecto en el coche
Parámetro
λ = cantidad de aire suministrada = 1
parte de combustible
Mezcla pobre λ > 1 contiene demasiado aire
Mexcla rica λ < 1 contiene poco aire
Constitución
La sonda en sí esta constituida por una parte de cerámica y unos electrodos de platino. Los gases de escape están en contacto con la sonda y esta toma de información de la proporción de oxígeno residual tras la combustión.
Montaje
En el mundo del automóvil la sonda lambda copó primero el mercado americano por las limitaciones legales en lo que se refería a emisiones. Posteriormente cobraría un importante papel en Europa.
Las primeras sondas se montaron como sondas dedo. El sensor en sí tiene forma de gorrita con el gas evacuado fuera y aire de referencia dentro. Cada vez son más frecuentes los sensores planos con varias capas en los que la función calefactora ya esta integrada.
La función del elemento de cerámica es que el sensor mantenga la temperatura deseada y a la vez evitar daños mecánicos.
Sistema de funcionamiento








